
Control de temperatura y humedad en exhibidores: ¿cómo se logra?
Las tiendas que venden productos frescos necesitan entender cómo se gestiona el control de la temperatura y humedad en sus exhibidores para frutas y verduras, de lo contrario, podrían comenzar a enfrentar problemas de merma, así como la pérdida de clientes que, al entrar al local y ver los alimentos en un estado cuestionable, preferirán irse a otro lado.
A pesar de lo fácil que es encontrar información sobre el tema en la actualidad, todavía es difícil identificar artículos que la expliquen a detalle y de una manera accesible; sin embargo, el blog que estás leyendo pretende ser una excepción para los comerciantes del sector retail.
Primero, acompáñanos a desmenuzar algunas definiciones importantes; después a revisar el papel que juegan tanto la humedad, como la temperatura en un negocio, y a conocer consejos para evitar desperdicio en exhibidores. ¡Vamos a empezar!
Conceptos iniciales
¿Qué es el control de temperatura y humedad?
En el contexto de la refrigeración comercial, es la capacidad de mantener el ambiente que necesitan los productos frescos para conservar su buen estado en su exhibición, evitando que haya cambios bruscos que las sequen o echen a perder antes de tiempo. Esto se consigue gracias a los exhibidores y a la tecnología adecuada.
¿Por qué es esencial para frutas y verduras?
Porque, incluso después de la cosecha, mantienen una alta actividad biológica; es decir, como continúan respirando, intercambiando gases con el entorno y perdiendo agua, cualquier desviación en las condiciones ambientales llega a ser perjudicial para su vida útil, presentación y, en última instancia, para su venta.

Consecuencias de una falta de control de temperatura y humedad
Cuando la temperatura sube por encima del rango recomendado, se incrementa la velocidad de maduración y su firmeza cambia; si, por el contrario, baja demasiado, algunas frutas sufren daños por el frío que comprometen su sabor y apariencia. Todas las alteraciones en el rango térmico crean las circunstancias idóneas para el crecimiento de moho, manchas, etc.
En cuanto a la humedad, un nivel bajo promueve la deshidratación, misma que deriva en una pérdida de peso, además, su aspecto comienza a perder atractivo; no obstante, uno muy alto sin una buena circulación de aire, puede elevar la probabilidad de mermas por contaminación.
Aunque a veces cada una de las señales explicadas se ignoran por el ajetreo del día a día, se debe tener en cuenta que representan una reducción en la calidad percibida que comprometen la decisión del cliente en cuanto a consumir o no en tu negocio.
Parámetros ideales para frutas y verduras
Lo que beneficia a unas, puede perjudicar a otras: con eso en mente, es importante que se establezcan las condiciones apropiadas, de acuerdo a la categoría a la que correspondan y a factores como su sensibilidad al frío o a la sequía. A continuación, te proporcionaremos algunos ejemplos que te sirvan como referencia:
Hortalizas de hoja (espinaca, lechuga, acelga)
- Temperatura sugerida: Aproximadamente 1 °C.
- Humedad relativa: Por encima del 95%.
- Objetivo: Este ambiente casi saturado es indispensable para conservar su textura crujiente e impedir que se marchiten rápidamente, minimizando así la pérdida de peso por deshidratación.
Hortalizas de raíz (zanahoria, betabel, rábano)
- Temperatura sugerida: Entre 0 °C y 4 °C.
- Humedad relativa: Alrededor del 90%.
- Objetivo: Aunque siguen necesitando un número alto de humedad, son un poco más flexibles que las hojas, lo que permite un margen de manejo amplio.
Frutas climatéricas (mango, plátano maduro, tomate)
- Temperatura sugerida: Entre 10 °C y 13 °C.
- Humedad relativa: Alta, pero moderada para evitar condensación.
- Objetivo: A pesar de que son sensibles al frío excesivo, se tienen que mantener frescas en un grado suficiente como para que no se refrigeren de más y se evite la acumulación de humedad en la superficie.

Guía de exhibidores para alimentos frescos
A pesar de que el control de temperatura y humedad se gestiona mediante sistemas externos de refrigeración o climatización, el diseño de los exhibidores en donde se coloca el producto también juega un papel vital en la estabilidad del ambiente.
¿Por qué decimos esto? Pensemos en una estructura mal ventilada, con superficies que acumulan humedad… Si se acomodan allí los alimentos, entonces de nada servirá la tecnología que se instale en el local, por esa razón, invitamos a los lectores a que elijan su mobiliario comercial basándose tanto en criterios estéticos, como de conservación.
Uno de los modelos de exhibidores para frutas y verduras de JM Villegas, por ejemplo, está fabricado con acabado epóxico anticorrosivo; otro, de plástico Wood look, que imita la apariencia de la madera, materiales que toleran la exposición continua a la humedad del entorno sin deteriorarse, ni transferir calor a las piezas.
Aprende más: Comparativa de materiales en exhibidores para frutas y verduras
Equipos así, con diversos usos y aplicaciones, facilitan la circulación natural del aire, de manera que el flujo generado por sistemas de refrigeración externa no se vea interrumpido por barreras físicas.
Además, es un plus que posean una inclinación por niveles, dado que se favorece la visualización de la mercancía, mientras ayuda a que el frío se distribuya, y aún mejores son los modelos modulares y de isla, útiles para hacer reconfiguraciones en el área de exhibición.
Por último, no hay que dejar en segundo plano características como que sean sencillos de limpiar por el asunto de la prevención de microambientes que podrían favorecer el crecimiento de hongos, al igual que la ausencia de esquinas cerradas o ranuras profundas que disminuyan las zonas propensas a que se creen residuos orgánicos
¿Cómo conservar frutas y verduras en exhibidores?
1.- Enfría antes de exhibir
El mueble debe ser la etapa final, no el lugar donde se enfríen los productos. Si no quieres enfrentarte a las consecuencias de los cambios bruscos de temperatura que ponen en peligro la textura y la imagen de las frutas y verduras, pon la mercancía ya refrigerada.
2.- Limpia de forma profunda y disciplinada
Quita los restos de tierra, humedad estancada, etc, de rejillas y bandejas para alargar la vida útil del mobiliario y proteger la calidad de los productos. Los clientes se llevarán una buena imagen de tu negocio.

3.- Acomoda pensando en que menos es más
Amontonar los alimentos obstruirá el paso del aire y aumentará la presión sobre piezas delicadas, creando "zonas calientes" dentro del exhibidor. Enfócate en mantener una distribución aireada en la que el frío se reparta mejor, al mismo tiempo que facilita la experiencia de compra y reduce golpes y magulladuras.
4.- Gestiona la madurez con estrategia
Coloca al frente las piezas que se deban vender primero, es una práctica que prioriza la organización bajo el parámetro "primero en entrar, primero en salir", que acelera la rotación de los artículos más maduros e impide que se echen a perder en el fondo del exhibidor.
5.- Elige los muebles correctos para tu flujo de trabajo
En locales de mucho movimiento, son más prácticos los diseños abiertos en los que se pueden hacer reposiciones durante distintos momentos del día; en establecimientos con menor rotación, convienen modelos que permitan un acomodo y separación de los productos por tipo o estado de maduración.
Aunque las recomendaciones que te acabamos de dar no reemplazan un sistema de climatización, cuando se aplican con rigor logran prolongar la vida útil de los alimentos para que haya un estándar de presentación que inspira confianza. ¡Es la disciplina operativa, más que la tecnología, la que en muchos casos define el éxito en la venta de cosas frescas!
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Optimiza tu operación con soluciones especializadas
¿Quieres que la conservación de frutas y verduras en tu punto de venta sea exitosa? Entonces te sugerimos que lleves a cabo las acciones que te acabamos de proponer para que tu mercancía se mantenga fresca y presentable ante los clientes que te eligen a ti para surtirse.
Asimismo, te invitamos a que explores opciones de mobiliario como el de JM Villegas, marca mexicana con experiencia en la fabricación y distribución de equipo comercial que entiende los desafíos del sector retail.
Preocúpate después por invertir en un sistema de refrigeración y concéntrate en escoger exhibidores para mercancía fresca que se adapte a tu local, ya sea que se trate de una tienda de abarrotes, recaudería, minisuper, o un espacio en un mercado/tianguis; en el catálogo de la marca encontrarás una alternativa para tu flujo de trabajo y las necesidades que tengas.
Almacena y presenta tus productos de manera diferente, esta es la oportunidad perfecta para ponerte en contacto con su equipo y solicitar asesoría personalizada, respaldada por 30 años de experiencia. ¡Dale a tus clientes la calidad que se merecen!